martes, 30 de abril de 2019

Día 30.- De Santiago a Cee.




Día 30.- De Santiago a Cee.
Muy puntuales nos hemos levantado y desayunado. A las 9 y 16 minutos ya estábamos en carretera. La praya do Razo ha resultado ser una larga mancha arenosa, azotada por el viento y la neblina. La falta de sol le restaba una belleza que presentíamos debía tener y le daba un aire nostálgico y tristón que algunos combatían haciendo surf y otros nos fotografiábamos  envueltos en la bruma.





El monte Neme nos ha servido de excusa para perdernos por las carreteras de terracería que llevaban a la cima, pasando por las minas de wolframio, hoy abandonadas y que Franco vendía a Alemania para la fabricación de la punta de sus proyectiles anti-tanque así como en la coraza de los blindados. El paisaje es lunar y al fondo quedan las albercas de aguas hipermineralizadas con un color verde turquesa irreal. Desde el mismo lugar se hubiera podido vislumbrar la tortuosa costa gallega sino hubiera sido por la falta de visibilidad.






De camino a Cabo Vilán y su faro nos encontramos con una marisquería. Eva al grito de Para que quiero comer marisco nos ha conminado quedarnos a comer en ese lugar. Una vez dentro, ya sentados, nos enteramos por  labios de una camarera que solo había menú, que costaba 8,50 € y que incluía primero, segundo bebida ( agua, vino y gaseosa), postre y café.
Yo me he deleitado con unos fideos con almejas y con un caldeiro ( carne de cerdo con patatas, aceite y pimentón).




Estábamos ya cerca del faro donde un 10 de Noviembre de 1890, el buque escuela inglés Serpent, naufragó  en las costas de Camariñas, muriendo 172 de los 175 tripulantes. Al día de hoy se encuentran enterrados en el cementerio de los Ingleses, situado sobre el acantilado que los vio morir.


                                     Faro de Cabo Vilán



Cementerio de los ingleses

Aunque a simple vista estaba enfrente, llegar a Muxía implica conducir 25 Km debido a lo escarpado del terreno. Allí, al final de la península del mismo nombre, hemos visto los restos de la  barca de piedra con que la virgen llegó a visitar a Santiago el Mayor mientras estaba en su labor evangelizadora. Supongo que los rebosantes de fe en los mitos del cristianismo se lo creerán y los que utilicen la razón, no solo lo pondrán en duda sino que desecharán la historieta. Nuestro día de trabajo tocó a su fin cuando llegamos al hostal Pereiriña a 4 Km de Cee.


                         Restos de la barca de piedra






                     Ellas huyendo
               

lunes, 29 de abril de 2019



Días 28 y 29 Abril



Foto de internet

Día 28.- Los 950 Km de distancia entre Valencia y Santiago los hemos solventado en 11 horas, de los que solo 9 horas y media han sido de conducción. La carretera a excepción de la M 30 cruzando Madrid, estuvo con muy poco tráfico. Lo que si notamos es que la Xunta tiene bastante olvidados algunos tramos de autovía que se traducían en fuerte oleaje en el interior del coche debido a los múltiples chichones que encontrábamos en el asfalto.

Mientras buscábamos el lugar donde nos íbamos a alojar, nos encontramos con los socios americanos del viaje. 3 recamaras, cocina, baño y comedor son más que suficientes para hacernos sentir bien.
Eva leyó sobre un lugar , FERRO, cervecería donde tiran la mejor cerveza de barril. Efectivamente, el camarero nos contó que había ganado un certamen nacional en el 2018.
No noté diferencia  con otros lugares. Si la cerveza es buena ya tienes mucho ganado y esta era 1906. Con la cerveza vinieron las tapitas y al terminar nos encaminamos hacia el bar más cercano de la casa. Ensaladas, chipirones, calamares rebozados y patatas bravas muy picantes y sabrosas hicieron que cenáramos de maravilla. Gran parte de la responsabilidad la tuvieron las copas de Vino Verde, Albariño y Mencía.


                                                     Descanso del caminante




Día 29: el centro nos queda a solo 15 minutos del centro. La fachada de la puerta del Obradoiro está por fin limpia y reluciente y lo mejor es que ya no quedan andamios ni telas que impidan ver y disfrutar del arte de los maestros canteros. En cambio el interior es un taller de restauración y bricolaje.


                                                      El botafumeiro ahora está encarcelado. Entre rejas.



En nuestro deambular pasamos por la oficina del peregrino, lugar donde recibes “la Compostela”, certificado a modo de cupones de descuento que sirven para acercarte un poco más al paraíso y mientras llegas, lo puedes presumir en tu casa y contar tus andanzas a lo largo de los diversos caminos que llevan hasta los pies del apóstol. La cantidad de peregrinos que habían esperando tirados por los suelos, eran equivalente a una cola en la taquilla de un Barça vs Madrid. Supongo que al ser este un lugar santo, no roban, ya que la esquina del edificio que alberga esta oficina,  estaba sembrada de más de 50 mochilas sin vigilancia alguna.




A la hora del Ángelus entrábamos a la iglesia de San Francisco donde se oficiaba misa por los peregrinos. Hemos llegado a la conclusión que los que proceden de la Unión Americana se llamarán “ Peregringos”. Todo alrededor está lleno de confesionarios que realizan la compasiva acción del perdón en diferentes idiomas. Los que en ese momento no tienen a quien confesar, leen una revista cómodamente al amparo de la luz celestial del confesionario.




Allá donde vamos, y por ser lunes, encontramos todo cerrado, por suerte al visitar el paraninfo de la universidad que estaba cerrado, al apoyarme en la puerta, se ha abierto, dándonos paso a un aula con frescos en el techo y un afinador de pianos.







La comida la hemos disfrutado en casa Manolo. Solo menú por 10€ mas el vino. Un albariño de nombre Albanta que ha hecho nuestras delicias.
Me avergüenza reconocer que me he dormido una siesta de 5 a 7 de la tarde.


                                    Foto de internet

miércoles, 24 de abril de 2019

23 Abril.
Después de diseñar colores, tamaños y fuentes del nuevo blog, hago ligera descripción de los compañeros de viaje.
Mark y Teri son nuestros amigos  residentes en california. A Mark lo conocí en San Blas, México, hace ahora 40 años, así que nuestra amistad viene de largo. Nos caímos bien desde el primer momento y me quedé impresionado por el dominio profundo del castellano al punto de poder hacer juegos de palabras con un idioma que no era el suyo de primera mano. Con los años su habilidad con los idiomas le ha llevado a ampliar sus conocimientos al francés e italinao. Teri, de ascendencia italiana como marca su apellido, Marchesi, seguirá, al terminar nuestro periplo camino a Italia para seguir con sus estudios del idioma de Leonardo y Dante.
Nosotros saldremos de Valencia el 28, después de asistir al colegio electoral y depositar nuestro voto por quien creemos que nos tomará menos el pelo durante los próximos 4 años.
Ellos, Mark y Teri, llevan dos semanas caminando el Camino de Santiago Portugués y terminarán ese mismo día en S. de Compostela, donde nos encontraremos y comenzaremos un recorrido de 18 días

Día 15. De Toro a Valencia

                                Dicen que me parezco al barquillero de Ponferrada Dado que el día anterior y por causas ajen...