martes, 21 de mayo de 2019

Día 15. De Toro a Valencia




                                Dicen que me parezco al barquillero de Ponferrada



Dado que el día anterior y por causas ajenas al convento no pudimos realizar la visita, al día siguiente, la hermana Sor Flora se brindó personalmente a enseñarnos  las maravillas que se encierran tras las gruesas paredes de este monasterio de Sancti Espiritus del Real perteneciente a la congregación de las dominicas contemplativas.



No solo hay que pasear el claustro si no también dejarse envolver por un silencio que va mas allá de la falta de sonidos. Traspasar la puerta que da acceso es apartarse drásticamente del mundo. Es un cambio notable no solo físico si no mental también.




Asimismo tienen un museo que alberga múltiples objetos de arte sacro de extraordinaria belleza e interés. Destacaría el vestido, el sayón e incluso las ligas encontrados en un sarcófago  que se encuentran en perfecto estado de conservación después de mas de 700 años.
El sepulcro de Doña Beatriz de Portugal esculpido en alabastro con gran riqueza de detalles alrededor del mismo. 




Techos artesonados de gran policromía así como azulejos en paredes y pavimentos. En cuanto a la iglesia tienen una bóveda majestuosa y un altar mayor churrigueresco precioso.
No me perdería bajo ningún concepto una visita a este lugar que reúne todo lo necesario para pasar un buen tiempo entretenido con la historia y el arte.







Montar en el coche y conducir los 588 Km que nos separaban de casa fue cosa de un poco mas de 7 horas parando para todo lo necesario.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Día 15. De Toro a Valencia

                                Dicen que me parezco al barquillero de Ponferrada Dado que el día anterior y por causas ajen...