Día 11 Mayo Por los cañones del río Sil.
Dada la orografía de la Ribeira Sacra, hoy hemos hecho 150
km y hemos estado en el coche más de 3 horas y media. Carreteras estrechas al
punto que solo cabía un coche, curva tras curva y una ondulación continua del
terreno……pero que bonito.
A las 10 de la mañana entrábamos en Castro Caldelas. Pueblo
empedrado arregladísimo y con un castillo en perfectas condiciones. Esta
fortaleza medieval fue la más importante de la región. Pertenecía a los condes
de Lemos y tuvo un papel determinante en las muchas revueltas que se
desarrollaron en la edad media. Por su situación se dominaba gran parte del
territorio circundante. Se sabe que ya los romanos tenían un campamento que
vigilaba la ruta entre Bracara Augusta, hoy Braga en Portugal con Austurica Augusta,
la actual Astorga.
El documento más antiguo que se conoce en idioma Gallego,
data de 1336 y es el fuero que otorga el rey Alfonso IX a los habitantes de
Castro Candelas.
Todavía tienen un reloj funcionando con maquinaria
antiquísima, de lo que es testigo su contrapeso. Casi diría yo que es de los
picapiedra.
La siguiente parada ha sido el mirador de los Balcones de
Madrid también conocido como Os Torgas. El nombre habla de inmigración, de
dejar la tierra y la familia y aventurarse a tierras desconocidas. El nombre
original de Os Torgas, se cambio a Balcones de Madrid, cuando los habitantes de
Parada do Sil se descolgaban sobre el
precipicio para despedir a los familiares que se iban a buscarse una nueva
vida.
Desde Los Balcones de Madrid
El río Sil tiene 70 millones de años arañando las paredes
graníticas que lo encañonan y que le dan ese color oscuro.
La comida ha estado sensacional. Gracias a la adulación que
le hice a Tamara, la camarera, me sirvió una copa de vino blanco casi a
rebosar. A Juan Carlos le sirvió un percherón de orujo de tamaño megalítico.
Los alimentos, otra vez sensacionales. ¡ Pero que bien se come por estas
tierras!
Oreja
Callos con chorizo y garbanzos
Empanada de Bacalao
Copita de orujo
Para terminar el trabajo del día de hoy, hemos bajado hasta
casi el lecho del río, donde entre un bosque de castaños y las laderas de los
montes esta el Monasterio de Santa Cristina de ribas de Sil. Data del siglo IX
y perteneció a la orden benedictina. No sé si se alejaban tanto para no caer en
tentaciones mundanas o precisamente esa lejanía les servía para que el resto
del mundo no se enterara de sus travesuras. Guarda restos de ornamentaciones
polícromas.
Los Rodriguez Meza llegando al Monasterio
Os presento a Diego, destila orujos de
hierbas y café así como una cerveza que reposa en toneles de roble americano.
Diego se ha enamorado de la caña tostada de Charly.
























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